Toda mujer queda marcada tras pasar por un aborto. No es una experiencia agradable, indistintamente que se trate de un aborto inducido o un aborto natural.

No solo compete consecuencias físicas y emocionales que afectarán sin duda de forma importante a la mujer, sino que además influirán significativamente en su mente. Las consecuencias psicológicas del aborto pueden llevar desde a una depresión a conductas autodestructivas.

Un aborto es una pérdida importante y dolorosa. Cuanto más tarde se produzca, las consecuencias psicológicas resultantes serán aún más graves, si cabe.

Las mujeres que han pasado por un aborto inducido dicen que es mucho más doloroso y sufren más que si se produce un aborto natural. Esto tiene sus razones. En un aborto natural el factor sorpresa es importante. No te lo esperas y quizás te quedes en shock sin poder creer cómo ha podido ocurrir esto.

Pero, ¿qué ocurre cuando tienes que realizar (por el motivo que sea) un aborto inducido? Tú sabes lo que te están haciendo y tienes que forzar como un parto, pero donde el niño que saldrá no va a llorar.

La situación es muy diferente. Quizás, incluso podemos atrever a afirmar que sufrir un aborto inducido puede potenciar las consecuencias psicológicas que provoca un aborto. ¿Quieres saber cuáles son?

1. Culpabilidad

A pesar de que el aborto esté totalmente justificado, incluso siendo un aborto natural, la mujer que lo sufre puede pensar que ha sido culpa suya. Los pensamientos de “quizás debería haber tenido más cuidado”, “no me he preocupado por mi bebé”, pueden rondar por su mente, aunque estos no estén justificados.

¿Qué decir de si un aborto en inducido? Aunque sea porque la salud del bebé y de la madre se encuentren en peligro, el sentimiento de culpabilidad aflorará cuando menos te lo esperes. Tú tenías que cuidar de tu bebé y, por la causa que sea, este no ha podido seguir adelante.

2. Sensación de pérdida

Seguramente te ha ocurrido ante la muerte de un familiar o el abandono de un ser querido que te queda una sensación de pérdida que, verdaderamente, te entristece.

Es algo difícil de superar, sobre todo cuando esta se sucede por causa de un aborto. Saber que has perdido a tu bebé y que no lo podrás recuperar es algo que hará que la mujer se sienta vacía.

La sensación de vacío puede durar tanto como la persona necesite para superar esta gran pérdida. Quizás nunca logre superarla. Quizás esa sensación de pérdida la persiga toda su vida.

3. Pérdida de confianza

Cuando una mujer sufre un aborto pierde la confianza en sí misma para poder volver a tener otro hijo. Bien es cierto que necesitará un tiempo, pero pensará que no será capaz de llevarlo hasta el final.

Esto sugiere una falta de autoestima que provocará que en su mente aparezcan frases tales como “eres una inútil”, “no sirves para nada”, “no eres capaz de mantener a un hijo en el vientre”, etcétera.

Es algo natural que te sientas insegura cuando acabas de pasar por un aborto. Por eso, necesitarás un tiempo para eliminar la culpabilidad que sientes y recuperar la confianza en ti misma.

4. Intenso interés por los bebés

Tras un aborto la mujer puede adquirir un gran interés por los bebés. Pero es un interés excesivo que puede llevar incluso a desarrollar la idea de adquirir un muñeco bebé para tratarlo como si fuese real.

Esto sucede mucho en embarazos psicológicos u otros trastornos en los cuales manifestamos la necesidad de cuidar a alguien o sentirnos madres con algo que no es real.

Este interés excesivo puede llevar a situaciones extremas e incómodas que puede requerir de ayuda profesional para poder llevar, de nuevo, una vida normal, pues los bebés se convierten en una obsesión.

5. Apetito sexual disminuido

Toda la culpabilidad y la pérdida de confianza provocan que el temor a quedarse embarazada de nuevo y que este embarazo resulte frustrado cause un alejamiento de todo contacto sexual.

Es por esto por lo que muchas parejas tras un aborto se rompen, debido a que la intimidad se termina. Es algo normal y que debemos comprender. El miedo, el trauma, es una reacción a todo ese proceso doloroso que ha sido el aborto.

El miedo a la muerte, la frustración, la ira, la rabia, el sentimiento de luto y las pesadillas son otros de los síntomas que pueden perseguir a la mujer que ha sufrido un aborto.

Nadie sabe lo que es realmente hasta que lo sufren en sus propias carnes. La situación puede tornarse insostenible y provocar muchos problemas difíciles de solucionar. Lo importante es saber detectarlos y buscar ayuda. Aunque sea duro, aunque aún duela, ten la esperanza de que algún día lo superarás.

Fuente www.lamenteesmaravillosa.com

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