Así son las primeras 24 horas después del parto

Nuestro pequeño finalmente ha llegado al mundo. Ya pasaron 2 fases importantes en la vida de una mamá reciente: el embarazo y el parto. ¿Y ahora? ¿Qué sucede con nuestro cuerpo? Pues las primeras 24 horas son un tiempo de recuperación. Durante el primer día nuestro organismo se está adaptando a su nuevo rol. Este […]

Nuestro pequeño finalmente ha llegado al mundo. Ya pasaron 2 fases importantes en la vida de una mamá reciente: el embarazo y el parto. ¿Y ahora? ¿Qué sucede con nuestro cuerpo? Pues las primeras 24 horas son un tiempo de recuperación.

Durante el primer día nuestro organismo se está adaptando a su nuevo rol. Este proceso muchas veces implica situaciones inesperadas, sorprendentes e incluso, en ocasiones, desafiantes. Descubre más sobre lo que le ocurre a nuestra mente y nuestro cuerpo el primer día luego de dar a luz.

1. Un abdomen posparto

Una vez que el bebé deja el vientre materno tanto los tejidos como el útero y la piel de la madre deben reacomodarse. Durante 9 meses se han estirado y estirado hasta dimensiones quizá insospechadas para ti. Es normal pensar que luego de semejante hazaña esta zona de nuestro cuerpo precisará un tiempo para volver a su sitio.

Recuperar el abdomen que teníamos previo al embarazo puede llevar semanas o incluso meses. Dependerá en gran medida de los cuidados que tengas, la alimentación, la genética y la actividad física que comiences a realizar. Por otra parte, si has pasado por una cesárea, la zona precisará quizás de más tiempo para sanar por completo y recuperar su tonicidad.

parto

2. Exceso de líquidos

Cuando parimos a nuestros hijos enseguida perdemos peso (lo que representaba el peso del bebé, la placenta y el líquido amniótico). Sin embargo, es probable que durante las primeras 24 horas continúes con un exceso de peso que en su mayor parte es agua. A medida que vayan pasando los días, este exceso de agua se irá yendo mediante la orina y la transpiración.

3. Sangrado

Tras un parto normal o una cesárea, las mujeres experimentamos una descarga llamada loquios, que consiste en la liberación de sangre, moco y tejido placentario.

Algunas secreciones son abundantes y duran hasta 10 días, mientras que otras son menores en cantidad y duran solo 3 días, aproximadamente. No te preocupes, este proceso es totalmente normal y no se prolonga mucho más de 2 semanas.

CESAREAS

4. Cambios en los senos

Muchas mamás producen leche desde el primer día en que se encuentran con sus pequeños. Otras tardan algunos días más. Mientras tanto, la sabia naturaleza les brinda a nuestros hijos (a través de nuestros pechos) un líquido magnífico llamado calostro, repleto de nutrientes, sales minerales y anticuerpos.

Aunque las primeras tomas pueden llegar a molestar en el pezón o incluso a generar un pequeño ardor, es importante saber que no siempre será así. Si tienes miedos o preguntas, no dudes en consultar con un profesional de lactancia que pueda asesorarte para que disfrutes en plenitud del acto de nutrir a tu hijo.

Muchas mamás producen leche desde el primer día en que se encuentran con sus pequeños. Otras tardan algunos días más. Mientras tanto, la sabia naturaleza les brinda a nuestros hijos (a través de nuestros pechos) un líquido magnífico llamado calostro, repleto de nutrientes, sales minerales y anticuerpos.

Aunque las primeras tomas pueden llegar a molestar en el pezón o incluso a generar un pequeño ardor, es importante saber que no siempre será así. Si tienes miedos o preguntas, no dudes en consultar con un profesional de lactancia que pueda asesorarte para que disfrutes en plenitud del acto de nutrir a tu hijo.

5. Calambres en la pelvis

Luego de haber dado a luz, el útero se encarga de volver a contraerse para retornar a su sitio. Esto implica que puedes llegar a sentir ciertas molestias, como si fuera una especie de contracción.

Suelen darse mientras das de mamar, ya que la lactancia fomenta la producción de oxitocina (la hormona que impulsa las contracciones). Esta especie de calambres posparto pueden durar hasta una semana luego de parir.

6. Ardor

Si has tenido un parto vaginal resulta esperable pensar que la zona debe tomarse su tiempo para sanar. Durante las primeras 24 horas e incluso unos días luego de dar a luz es probable que sientas cierto ardor en el periné.

Para aliviar el dolor puedes preparar un baño de asiento tibio. También podrías colocar bolsitas con hielo o gel frío sobre la la zona para disminuir los dolores y aliviar la hinchazón (si la hubiera).

En caso de que hayas pasado por una cesárea, puede que sientas molestias y ardor en el abdomen debido a la incisión. También es probable que sientas mareos y náuseas por la anestesia aplicada. Estos signos son normales, pero si llegas a notar enrojecimiento e inflamación en la herida no dudes en notificar a tu partera o al personal de atención de tu centro de salud.

7. Problemas con el tránsito intestinal

Si has tenido tu bebé por cesárea puede que el orinar se dificulte al principio. También es probable que tengas algunos problemas de constipación los primeros días.

Con un parto vaginal también puedes sentir ciertas molestias al orinar. Además, la fuerza de los pujos muchas veces produce hemorroides que pueden generar dolores al defecar. El mejor consejo en este sentido es beber mucha agua y consumir alimentos ricos en fibra, que ayudarán a mejorar el tránsito.

8. Cambios en el estado de ánimo

Muchas mamás aseguran que el día del nacimiento de su hijo fue el día más feliz de su vida. Es que sin duda este momento queda guardado en nuestro corazón como un recuerdo memorable y lleno de amor.

Sin embargo, luego de dar a luz algunas mujeres viven ciertos cambios de humor debido a las alteraciones hormonales que se continúan dando en su organismo. Para que no te afecten demasiado estas modificaciones, lo mejor es tomarse con calma los primeros días y delegar todas la tareas que podamos.

Como ves, son varios los cambios que se dan en nuestra psiquis y nuestro cuerpo durante los primeros días tras la llegada del bebé. Si bien algunos pueden resultar un tanto incómodos y desafiantes, recuerda la razón por la que se presentan (el parto de tu bebé). No olvides, además, que son temporales y que más temprano que tarde los habrás olvidado. En definitiva, el mero hecho de observar el rostro de nuestro pequeño cerca de nosotras ya hace que todo valga la pena.

 

Fuente: www.vix.com

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