“No parece una barriga de nueve semanas, pero no me importa. No esconderé mi pequeña bolsa. Está creciendo un bebé ahí dentro y debería estar orgullosa”. Con estas palabras la bloguera Laura Mazza calló los comentarios que hace la gente en fotografías que muestran la evolución del embarazo o el antes y después de las madres.

Fue en una publicación realizada en su cuenta de Facebook —en la que se hace llamar Mom on the Run (Mamá a la fuga)— donde Laura reflexionó sobre los populares dichos en torno al cuerpo que adquieren las mujeres cuando se embarazan. Aprovechó para también hacer un llamado a las futuras mamás, a que hagan caso omiso a los comentarios que reciben sobre su físico.

Mazza publicó dos fotografías: a la izquierda aparece en la semana 14 de su primer embarazo; a la derecha, en la tercera de su tercer hijo.

“Me encantan las fotos de comparativas, pero nunca son lo suficientemente correctas para la sociedad”, explicó.

“En la imagen de la izquierda […] pensaba que estaba enorme, me daba vergüenza de lo hinchada que estaba, me pasaba el tiempo escondiendo mi estómago, aunque la gente supiera que estaba embarazada”, continuó Mazza.

En la publicación, la bloguera explicó que en aquellos momentos tenía la necesidad de “llegar al tamaño correcto” del bebé, y que se avergonzaba de que su marido tuviese que aguantar comentarios de la gente que le decía que le iba a costar “mucho trabajo” volver a su cuerpo de “antes del embarazo”, o que “mejor no comiese demasiado”.

“Veo constantemente mujeres embarazadas que están comentando que su barriga es demasiado pequeña o demasiado grande […] Comentar está bien, pero dejen crecer a su bebé libremente”, añadió Mazza.

En su relato, Laura Mazza refiere que durante su segundo embarazo la gente le preguntaba si iba a tener gemelos, debido al gran tamaño que tenía su barriga al llegar al primer mes de gestación: “No, no son gemelos, pero gracias por ayudarme a sentirme positiva sobre mi cuerpo en un momento de tantos cambios hormonales”, les respondía.

Este (cuerpo) ha traído niños al mundo, ha superado batallas, ha tenido amagos de cáncer por bultos en mis senos, ha combatido una enfermedad mental, ha luchado sin dormir y ha sido el hogar de tres niños. Preocuparse por lo grande que me veo es una injusticia”.Laura Mazza.

La instantánea de la derecha muestra a la actual de Mazza, embarazada de su tercer hijo, en su novena semana de gestación. Su abdomen casi dobla el tamaño de su primer embarazo.

Ella entonces señaló: “No hay músculo allí. No perdí peso después del primer niño, ni del segundo, y después de este tampoco pienso hacerlo”.

Mazza bromeó sobre su peso al añadir que en esa barriga había “un bebé del tamaño de un guisante, un kilo de sandía y algunos noodles“.

La bloguera se ha mostrado orgullosa de su cuerpo en esta ocasión, algo que antes no hacía: “Este cuerpo ha pasado por mucho, ¿cómo esconderlo? Los cuerpos cambian: Este ha traído niños al mundo, ha superado batallas, ha tenido amagos de cáncer por bultos en mis senos, ha combatido una enfermedad mental, ha luchado sin dormir y ha sido el hogar de tres niños. Preocuparse por lo grande que me veo es una injusticia”, defendió en su publicación.

La bloguera concluyó reflexionando sobre el físico de todas las personas, estén embarazadas o no, y sobre las opiniones que se vierten libremente sobre el físico: “Soy madre y soy mujer. Puede que esté hinchada, pero al fin y al cabo, seré una buena madre”, concluyó.

El mensaje para quienes opinan con mala sangre fue el siguiente: “Por favor, a las personas que sienten la necesidad de comentar sobre el cuerpo de una mujer embarazada o no: la única vez que deberías preocuparte de si algo es demasiado grande o demasiado pequeño es cuando nazca (el bebé) y le compres el pastel y las flores”.

Fuente: www.huffingtonpost.com.mx

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