¿Cómo saber si tu hijo tiene depresión?

Como padres siempre queremos lo mejor para nuestros hijos, incluso evitarles sufrimientos y malas experiencias para que nada los pueda dañar, sin embargo, la vida no es tan simple y las experiencias son necesarias vivirlas. Alguna de estas pueden ser más fuertes que otras y nuestros hijos tal vez, podrían no sortearlas y llegar a […]

Como padres siempre queremos lo mejor para nuestros hijos, incluso evitarles sufrimientos y malas experiencias para que nada los pueda dañar, sin embargo, la vida no es tan simple y las experiencias son necesarias vivirlas. Alguna de estas pueden ser más fuertes que otras y nuestros hijos tal vez, podrían no sortearlas y llegar a sufrir de depresión.
Ahora bien, ayudar a un hijo con depresión exigirá todo tu apoyo y cariño para que vuelva a ser una persona feliz.

Pon especial atención si tu hijo o hija está últimamente malhumorado, triste, melancólico, se aleja de ti y del resto de la familia, si ya no sonríe o no se divierte. Si con el paso de los días esto no cambia y el malestar se extiende en el tiempo,es momento de actuar.

1.- Si este estado de negatividad y tristeza se prolonga durante semanas, debes plantearte la posible existencia de un trastorno depresivo.

2.- Probablemente también estarás frente a síntomas como: falta de interés, apatía, autoestima, baja capacidad de disfrutar o comunicarse.

3.- Debes intervenir y prestarle tu ayuda. Conversa primero para saber qué le está ocurriendo, cuál es la causa de su malestar. Esto en ningún caso es una es “parte de la adolescencia”.

4.- Recuérdale que estás a su lado, parece obvio, sin embargo, expresar el cariño y demostrarle apoyo es muy necesario y deberás repetirlo tantas veces como haga falta. En este estado emocional muchos pensarán que no se merecen ni el amor ni la atención de sus padres, llevándolos a sentirse desalentados y desanimados. Es imprescindible que sepa que tú siempre estás ahí para apoyarle.

5.- Escúchalo, procura ser comprensiva, empática, así conseguirás que te cuente qué le está sucediendo. Evita retarle, sermonearle, así como las preguntas impertinentes.

6.- Recurre a la terapia si ya estás consciente de los síntomas. No esperes más tiempo y recurre a un profesional, a un psicólogo por ejemplo.

7.- Si tu hijo o hija ha sido medicado, controla que los tome a las horas fijadas por el especialista. Invítalo también a practicar alguna actividad física, esto sin duda ayudará a su estado de ánimo.

8.- Durante el proceso tienes que estar muy alerta a cualquier indicio de pensamientos autodestructivos, o si habla constantemente de la muerte o muestra una baja autoestima extrema. Avísale al terapeuta que lo esté tratando.

9.- Recuerda que tú debes ser la primera en aceptar la situación, si bien no es normal la depresión, tampoco significa que sea el fin del mundo y eso debes demostrárselo con una actitud positiva.

Puede sonar cliché, sin embargo, tu amor, tu paciencia, tu comprensión, tu empatía, tu apoyo, tu ánimo y tu respeto en el proceso en el que está tu hijo o hija es fundamental. Tampoco le bajes el perfil a la situación dándole un carácter más liviano porque es importante y es de cuidado. De hacerlo estarás invalidando la forma en que se siente.
No dejes de recordarles que estás ahí, que todo tiene solución y que en sus manos está su felicidad.

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