Estas son las conductas que fomentan en tu hijo dependencia e irresponsabilidad

En los niños llega un momento alrededor de los 10 u 11 años en donde pueden ponerse arrogantes, insatisfechos, vivir sin alicientes ni desafío. Todo esto se traducirá en niños inútiles, aunque suene duro decirlo. La idea tampoco es buscarles experiencias desagradables y duras, pero sí que aprendan las pequeñas dificultades diarias que todo niño […]

En los niños llega un momento alrededor de los 10 u 11 años en donde pueden ponerse arrogantes, insatisfechos, vivir sin alicientes ni desafío. Todo esto se traducirá en niños inútiles, aunque suene duro decirlo.

La idea tampoco es buscarles experiencias desagradables y duras, pero sí que aprendan las pequeñas dificultades diarias que todo niño vive, esto fortalecerá su carácter y lo hará tener iniciativa.

Mira a continuación si estás teniendo alguna conducta similar que esté fomentando este comportamiento.

1.- Justificas sus actos y le echas la culpa a los demás. Siempre tu hijo es una víctima inocente.

2.- Protegerle para que no sufra, evitarle decepciones para que no se frustre o se enoje es lo peor que puedes hacer. Es como tratar de evitar que se caiga para que no tenga que esforzarse en levantarse.

3.- Tratar de que no le falte nada. No es necesario que pase por las mismas carencias que tuviste tal vez cuando fuiste pequeña, pero prescindir de juegos electrónicos o la tablet no lo va a matar.
4.- Hacerle caso en todo lo que pida y no usar tu autoridad es una mala opción, pues debe obedecerte lo crea justo o no, simplemente porque se lo pides tú.

5.- Ser la mejor amiga de tu hijo. Decirle a todo que sí para tenerlo contento y evitar peleas y discusiones.

6.- Organizarle la vida, hacerle planes, buscarle distracciones para que no se aburra y sea feliz.

7.- Organizar tu vida en torno a él, que él sea lo más importante, vivir para él, para que sea feliz. Sus problemas son tuyos y tú debes resolvérselos.

Si estás haciendo alguna o varias de estas cosas, lamentamos decirte que estás haciéndole un daño a tu hijo. Eres la madre y él te necesita como figura de autoridad que establezca los límites. De lo contrario, no respetará los límites en ningún lugar, se volverá “el niño desagradable” para todos y lo más probable es que sea excluido y no invitado a ningún lugar. Si lo que quieres es ser amiga de tu hijo espera a que sea adulto y sepa valorar lo que tú has sabido hacer como madre.

COMPARTIR