Mamá primeriza después de los 35

Si antes la mayoría de las mujeres tenían como prioridad el matrimonio y la maternidad, hoy son más las que privilegian su formación profesional, su trabajo, su tiempo personal y van postergando su decisión de tener un hijo hasta más allá de los 35 años o 40 años. Es una opción algo arriesgada porque existe […]

Si antes la mayoría de las mujeres tenían como prioridad el matrimonio y la maternidad, hoy son más las que privilegian su formación profesional, su trabajo, su tiempo personal y van postergando su decisión de tener un hijo hasta más allá de los 35 años o 40 años.

Es una opción algo arriesgada porque existe una relación proporcional entre la edad y las complicaciones durante la gestación.  Sin embargo, los expertos aseguran que una mujer sana puede, en general, tener un embarazo absolutamente normal –idealmente planificado- si es que se lleva un adecuado control obstétrico. Además, dicen, si llega a surgir alguna complicación casi siempre puede tratarse con éxito.

AL MOMENTO DE DECIDIR

“Los embarazos en edad materna avanzada siempre suponen eventuales dificultades por lo que prepararse es esencial, una consejería pre-concepcional resulta fundamental”, dice el doctor Víctor Miranda, gineco-obstetra de Red de Salud UC CHRISTUS.

El escenario ideal –dice el especialista- es evaluar qué factores de riesgo que la mujer pueda tener son posibles de modificar antes del embarazo. Entre ellos, la diabetes, asociada a malformaciones, abortos y problemas en el desarrollo fetal; la hipertensión, que puede afectar el funcionamiento de los riñones; la obesidad, la obesidad o antecedentes de partos prematuros.

“Si hay alteraciones en los niveles de azúcar o presión arterial deben normalizarse con medicamentos. Si hay sobrepeso, hay que volver a un peso saludable para evitar la aparición de preclampsia y diabetes gestacional. Si el embarazo ya ha ocurrido, el control debe ser estricto para evitar alteraciones que afecten el desarrollo del feto”, dice el doctor Miranda.

Postergar la llegada de un hijo, trae en muchos casos la dificultad para lograr el embarazo. “Con la edad, la calidad de los óvulos va decayendo y se hace más difícil la concepción”, advierte.

En todos los casos, una mujer madura que se embaraza requiere una supervisión más estricta que una más joven, por lo anteriomente expuesto.

EMBARAZO TARDÍO Y SÍNDROME DE DOWN

Este es un temor común y tiene su razón de ser. Mientras más tarde se inicia la maternidad, mayor es el riesgo de concebir un hijo con síndrome de Down; situación que se agudiza alrededor de los 40 años. Si a los 25 años, la posibilidad de tener un hijo con esta condición es de 1 en 1.250 casos, a los 40 esa probabilidad aumenta a 1 en 100 casos, y a los 45, se incrementa a 1 en cada 30 casos.

Según el Instituto Nacional de Estadísticas, INE, en Chile nacen cada vez menos niños de madres en el apogeo de su edad fértil, alrededor de los 20 años. Sin embargo, discretamente ha aumentado el nacimiento de hijos de mujeres mayores de 35.

Fuente: Redsalud UC.

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