Las siete cosas que te dirán cuando seas madre (que te asustarán y no deberían)

Con la llegada de un bebé a nuestra vida, llegan también una serie de cambios en muchos aspectos: nuestra rutina, nuestro estilo de vida, nuestro cuerpo y muchas cosas más. Convertirnos en madre es algo que nos transforma por completo y le da la bienvenida a una nueva versión de nosotras mismas y de todo […]

Con la llegada de un bebé a nuestra vida, llegan también una serie de cambios en muchos aspectos: nuestra rutina, nuestro estilo de vida, nuestro cuerpo y muchas cosas más. Convertirnos en madre es algo que nos transforma por completo y le da la bienvenida a una nueva versión de nosotras mismas y de todo lo que nos rodea.

Cuando nos convertimos en madres, es común que las personas se acerquen a hacernos comentarios o darnos consejos. Te compartimos algunas cosas que podrán decirte y quizás te asusten, pero no deberían hacerlo.

No volverás a dormir una noche completa

Comencemos con una de las frases más comunes que escuchamos cuando estamos en las últimas semanas de embarazo: “Descansa ahora, porque después no podrás dormir“. Y aunque suene exagerado, lo cierto es que los primeros meses (¡o años!) de vida de nuestros hijos no podremos dormir una noche entera, al menos no como solíamos hacerlo, aunque esto será temporal.

Jamás volverás a estar sola

Una de las frases más ciertas que nos pueden decir, pues no hay nada más cierto sobre ser madre: jamás estarás sola. Pero aunque es verdad que habrá momentos en los que desearemos tener un tiempo para nosotras, el no estar sola nunca te traerá muchos momentos inolvidables al lado de tus hijos.

Nunca estarás tranquila o relajada

Algo que cambia o evoluciona en nosotras cuando nos convertimos en madres, es la aparición o aumento de situaciones y momentos que ahora nos preocupan. Desde la salud y seguridad de nuestros hijos, hasta todas los posibles problemas a los que puedan enfrentarse, podemos sentirnos más tensas y menos relajadas que antes de tener hijos.

Pero en este punto en particular, es importante comprender que nuestro papel como madres (y padres) es el de guiar a nuestros hijos y llevarlos de la mano hasta que ellos sean capaces de tomar sus propias decisiones, y entonces, dejarlos volar.

Ya no tendrás vida social

Como te comentabamos al inicio, la maternidad llega y de golpe nos cambia muchas situaciones de nuestra vida: rutinas, tiempos, etcétera. Algo que definitivamente cambia, es nuestra vida social. Es verdad que saldremos menos y dejaremos de ver a nuestras amigas tan seguido como antes, pues entre los cuidados del bebé y el cansancio que tendremos, pocas ganas nos quedarán de hacerlo.

Sin embargo, nuevamente te puedo afirmar que ésto solo será temporal. Tu vida social cambiará, quizás ya no salgas a beber con amigos, pero podrás ir por un café con alguna amiga que también sea mamá y afortunadamente, la maternidad también te abre las puertas a conocer nuevas amistades.

Olvídate de los viajes

Antes podías planear un viaje relámpago de fin de semana: solo te organizabas, hacías tus maletas y te ibas sin mayor preocupación. Y claro, siendo madre también podrás hacerlo, pero ahora las opciones se vuelven un tanto limitadasy deberás llevar el doble o triple de cosas a las que estabas acostumbrada.

Pero toma siempre el lado positivo: viajar con niños es una experiencia increíble, a veces caótica pero también maravillosa y que sin duda crearás nuevos y bellos momentos en familia, que perdurarán en la memoria de tus hijos mucho más que los juguetes que les compres.

Con niños, tu casa será un desastre

Si estabas acostumbrada a tener tu casa reluciente e impecable como un palacio, quizás este punto sí pueda serte difícil. A mí me encanta decir que la vida con niños es impredecible, y eso podemos verlo reflejado en casa. Claro que siempre habrá que ser ordenados y enseñarles a ellos buenos hábitos de orden y limpieza.

Pero no dejes que el desorden te angustie. La infancia es solo una etapa muy corta, disfrútala y abraza el caos mientras ellos son pequeños, que ya tendrás muchos años en el futuro para tener una casa perfecta y silenciosa.

Si lo tienes en brazos todo el día lo vas a malcriar

La frase que todos hemos escuchado hasta el cansancio: “no lo cargues, que se malacostumbrará“. Pero no, los bebés no se malacostumbran ni se harán malcriados por exceso de afecto. Es verdad que tus brazos serán su lugar seguro durante sus primeros años de vida, pero no debes temer ni pensar que esto se convertirá en un problema. Antes de que lo imagines, tu bebé comenzará a caminar y él solito te irá pidiendo mayor libertad.

Y, ¿por qué nos asustan diciéndonos esas cosas?

Desde mi punto de vista, creo que cuando alguien que ya tiene experiencia siendo madre se dirige a una embarazada primeriza o madre reciente, no lo hace con esa intención. Más que asustarnos, quizás su verdadero objetivo es el prepararnos para lo que está por venir y no quedarnos con una visión rosa de la maternidad.

Lo mejor que podemos hacer ante una situación como ésta es escucharles, tomar en cuenta el consejo o comentario que nos hacen, pero sin tomarlos muy a pecho ni asustarnos. Al final, todo son etapas y llegará el día en el que nuestros hijos sean independientes.

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